welcome

welcome
Mostrando entradas con la etiqueta Teorías Críticas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teorías Críticas. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de noviembre de 2016

Sociocrítica



Sociocrítica

La sociocrítica es una disciplina bastante reciente. Nació en torno a los años setenta en Francia, como producto de la comunicación entre dos epistemes, que serían por un lado el materialismo dialéctico y por otro lado el psicoanálisis.
El objetivo de la sociocrítica, cuando nace como disciplina, era renovar sus aproximaciones a la literatura mediante dos procedimientos; integrando por un lado los diferentes avances que había propuesto el estructuralismo, la lingüística y la semiología, y por otro lado, privilegiando las mediaciones colectivas en su acercamiento a los textos, así como priorizar esa relación con la historia de los textos. La finalidad de estos objetivos era, por un lado, enunciar una teoría del texto y por otro lado enunciar una teoría del sujeto.
En este afán renovador que promueve la sociocrítica se produce un desplazamiento de perspectiva que va desde el exterior al interior del texto, es decir, desde la superficie de los contenidos a la estructura. Como vemos, se trata de una gran compilación de todas las perspectivas de análisis a lo literario: estructuralismo, lingüística, semiótica y sociología vinculados al materialismo dialéctico, al psicoanálisis, etc.
Según la perspectiva de estos autores, de una marea general, la sociocrítica se diferencia de la sociología de la literatura tradicional en primer lugar por su objeto de estudio. Entienden en este sentido que la sociocrítica en primer lugar se limita, dentro del ámbito de la literatura, al análisis del texto, y además dentro de ese dominio literario lo que interesa es el interior del texto: su estructura, las redes de sentido que elabora, el enfrentamiento que plantea entre discursos heterogéneos, etc.
Además de esta diferencia con respecto a la sociología de la literatura, creen que se diferencia porque parten de la premisa de que la realidad referencial sufre, bajo el efecto de la escritura, un proceso de transformación semiótica. Según su visión, este proceso codifica el referente bajo una estructura que proporciona otro sentido, ellos hablan de proporcionar, mediante la estructuración de otro sentido, las diferentes representaciones de lo vivido, donde incluyen lo vivido individualmente y lo vivido colectivamente.
Podemos afirmar entonces que lo que están haciendo es privilegiar las nociones por un lado de texto (porque lo intuyen como su objeto de estudio) y por otro lado la noción de escritura como ese proceso de transformación semiótica. Toda esta terminología nos suena a las disciplinas formales; sobre todo a la semiótica.

Contexto intelectual del que surge el concepto de sociocrítica
El marco y los debates en los que nace la disciplina están marcados por las disputas que se desarrollaron en Francia en las décadas de los sesenta entre dos perspectivas enfrentadas, por un lado las más formalistas, en concreto el estructuralismo, y por otro lado con los defensores del materialismo histórico. En estos debates, los estructuralistas reprochaban a los materialistas que hiciesen argumentaciones basadas en causa-efecto. Por otro lado los defensores del materialismo histórico, lo que reprochaban a los estructuralistas era que estuviesen haciendo un tipo de estudio completamente separado del contexto histórico. En medio de estas disputas, Roland Barthes decía que el debate estaba en la cuestión de qué lugar le estaba dando el estructuralismo a la historia.
Una de las críticas más radicales hacia el estructuralismo, perspectiva dominante en aquellos años, es la que le hace Henri Lefebvre. Este teórico creía y defendía a ultranza que en realidad el estructuralismo lo que hacía era transcribir una visión tecnocrática del mundo. Para él lo que hace esta doctrina es reproducir la ideología de la clase dominante disfrazándola de ciencia.
A pesar de tener una traición sociológica ligada al marxismo, la sociocrítica reconoce la validez del estructuralismo como metodología de estudio. Considera entonces que el estructuralismo ha realizado dos aportaciones fundamentales al estudio de la literatura, compatibles con el materialismo histórico: por un lado estaría la idea defendida de que para ser entendido, el hecho literario debe verse como un todo. Por otro lado, la tesis de que el sentido no está en el signo sino más bien en la relación que se establece entre lo signos.
La sociocrítica no ve que la pugna entre materialistas históricos y estructuralistas deba ser tan encarnizada, pues considera que ambas propuesta son compatibles, pero partiendo de la base de que el materialismo histórico aspira a construir lo que ellos llaman estructuras globales significativas, es decir, que doten de sentido a la concepción de la realidad.
Si parte del hecho de que las perspectivas no son incompatibles, lo que debe hacer la investigación literaria es interrogarse sobre la naturaleza de estas totalidades, y por otro lado, los criterios que se han utilizado para construirlas. Según ellos, lo que hace es utilizar el método estructuralista para poder llegar a un análisis dialéctico, es decir, lo que podemos entender como un análisis de las tensiones y de las contradicciones presentes en la sociedad.

Grandes referentes de la sociocrítica
Uno de los grandes referentes de la sociocrítica es Louis Althusser, que trata de unificar los estudios psicoanalíticos con el estructuralismo. Parte de la teoría del todo social, teoría marxista que considera que la sociedad es un conjunto jerarquizado que se determina en última instancia por la estructura económica.
Althusser, partiendo de esta teoría, afirma que el discurso es una práctica social específica. Según este filósofo, las prácticas sociales se articulan sobre lo que él denomina instancias. Las instancias son espacios materiales o simbólicos que están estructurados por modelos de comportamiento, por condiciones materiales, objetivos sociales y tradiciones específicas que a su vez se relacionan con lo que él denomina el todo histórico.
Esas prácticas sociales, entre las que se encuentra el discurso, se articulan en esas instancias que hemos definido, cada una de las cuales con sus propios ritmos. Lo que las une a todas ellas es que finalmente se encuentran afectadas o determinadas por la economía. La idea que trata de desarrollar Althusser con todo esto es que dentro de cada práctica social concreta, sea la que sea y en el momento que sea, se van a poder encontrar diferentes discursos. Si los discursos son prácticas sociales específicas, dentro de cada una de estas prácticas, jerarquizadas y vinculadas entre sí, pueden existir diferentes prácticas discursivas.
La propuesta de Althusser es que dentro de todas estas instancias que van a articular la práctica discursiva, es importante tanto lo que está presente como lo que está ausente. Por eso, va a ser necesario que en cualquier acercamiento a los discursos, entre ellos el discurso literario, se haga una lectura más atenta a lo que el texto no dice que a lo que dice.
Si todo esto lo relacionamos con las nociones del psicoanálisis nos damos cuenta de que lo que trata de mostrar es que esas cosas que no están, que están ocultas, se manifiestan como síntoma de una realidad subyacente. para Althusser, estas cosas que el texto calla lo que hacen es revelar las contradicciones sociales que subyacen a los discursos.
Partiendo de esta base, la sociocrítica adopta dos de los presupuestos enunciados por las teorías de Althusser: uno sería que la realidad está oculta bajo las diversas capas que componen el discurso social, y la otra sería que el analista podrá acceder a esa realidad oculta bajo las diversas capas si se fija en las discordancias discursivas, es decir, esas rupturas que el discurso pueda presentar, entendiendo por discurso algo completamente controlado. Cuando en cualquier discurso encontramos discordancias, algún síntoma que se escape al desarrollo lógico del discurso, es lo que nos muestra las propias contradicciones de las prácticas discursivas.
Otro de los grandes referentes de la sociocrítica va a ser el estructuralismo genético de Lucien Goldmann. De este autor toma la noción de sujeto transindividual. Si queremos equiparar este concepto con alguna otra noción más cercana, podemos entenderlo como un grupo social. Se trata del conjunto de individuos que comparten ciertas características que les lleva a agruparse bajo una imagen colectiva.
Los sujetos colectivos no surgen porque sí, no son sólo las condiciones externas lo que les llega a agruparse sino que hay una voluntad de reconocer en el otro una subjetividad común. 

Teoría Feminista

FEMINISMO


El movimiento feminista se centra en la manera en que ha ido cambiando la vida de las mujeres a lo largo de la historia. Años atrás la mujer debía estar en la casa, cuidar de los hijos, es decir estaba subordinada a los hombres. En literatura no era muy distinto, a la mujer se le consideraba más como un objeto y no se adentraba ni en lo que sentía o lo que vivía, no se retrataba tal cual era.
Según las teorías feministas esta dominación de la mujer surgió en las sociedades primitivas las cuales eran predominantemente patriarcales. Los hombres dominaban casi todos los ámbitos de la sociedad como la política, economía, etc. Ellos eran los que trabajaban mientras que todo lo del ámbito doméstico era delegado a las mujeres. Incluso las feministas decían que esto ocurría como consecuencia de la violencia masculina hacia las mujeres. Además, todo esto ha conllevado a asociar al hombre con características como la inteligencia, objetividad y lógica y a la mujer se le asocia con el cuerpo, la materia, las emociones y la ausencia de lógica e inteligencia. 

Así el feminismo surge a través de dos ambientes, el histórico y el filosófico.
Según el ambiente histórico el feminismo se desarrolla a través de 3 posiciones práctico-discursivas:
  1. Feminismo de la igualdad (siglo XIX y XX): surge por una lucha política que les permita a las mujeres obtener derechos como el voto, igualdad ante las leyes, etc. Que exista un mayor y libre acceso a la educación y a lo laboral, aunque aún persisten desigualdades relacionadas con oportunidades, con los sueldos y una desigualdad respecto a la protección legal contra la violencia sexual.
  2. Feminismo de la diferencia o radical: postula una re-definición y re-apropiación simbólica del ser mujer. Es decir, se retratan los verdaderos atributos de ellas en contraposición con los que retrataban los hombres. Se intenta construir una subjetividad femenina.
  3. Post feminismo: surgió como una reacción frente al feminismo esencialista ya que éste quiere hacer una genealogía femenina que deja fuera “las diferencias dentro de las diferencias”, es decir no se consideran las características propias de cada mujer como a que grupo sexual pertenece (por ejemplo, las lesbianas) o a que minoría étnica o que diferencias de razas tienen. Este post-feminismo no solo defiende a las mujeres por su tal condición, sino que también considera a los grupos o minorías étnicos y sexuales que son bastante más marginadas; se intenta incluir todas las características que se distinguen entre las propias mujeres y no crear otro estereotipo basado en una característica universal, sino de que hay que tener conciencia de que todas las mujeres son distintas entre sí y solo son distintas en relación a los hombres.

También, como se dijo anteriormente, el feminismo se desarrolló en un ambiente filosófico y primero que todo hay que definir lo que es un discurso.
El discurso, según Joan Scout es “una estructura histórica y social…”, es una “forma de organizar los modos de vida, instituciones, sociedades; formas de materializar y justificar las desigualdades, pero también de negarlas”.
Es en este ambiente en donde surge el feminismo, nace como una oposición a un discurso que por muchos años era preferentemente machista y que ha motivado opuestos como significado/forma, alma/cuerpo, positivo/negativo.
Así las escritoras feministas dicen que, generalmente se asocia a la mujer con el segundo concepto que es considerado el débil o negativo, por ejemplo: actividad/pasividad, razón/intuición, y al hombre se le asocia con el primer concepto que es considerado positivo; entonces surgiría la gran oposición hombre/mujer.
Por otro lado, desde hace años se utiliza el término hombre para referirse a la humanidad en general, por lo cual las feministas critican este concepto ya que totaliza a la humanidad, universaliza al sujeto y lo hace sexualmente marcado que en este caso sería un sujeto masculino, y todo está en función de ese concepto y por lo tanto el hombre sería el centro y la mujer no tendría importancia. Entonces las feministas reaccionan contra este concepto o discurso que es llamado androcéntrico o falocéntrico, que es un discurso enunciado y reproducido por hombres y que deja de lado a la mujer. En éste el hombre es el productor, el que organiza y controla la cultura, en cambio la mujer es la madre, reproductora y que está en la casa. (Oposición cultura/naturaleza, público/privado).

Otra idea que es importante mencionar es la que tiene relación con el género. Las escritoras feministas critican que la diferencia sexual sea la base cultural para diferenciar a un hombre de una mujer, ya que esa diferencia sexual es biológica y el género deriva de esa diferencia. Pero el género es una construcción social, cultural y psicológica y no una cuestión biológica como lo es la diferencia sexual. El género se construye culturalmente, se “CONSTRUYE”, y depende de los contextos y significados que se les dé y de factores como la raza, etnia, clase social, religión, sexualidad, etc.
Esta construcción del género no es fija, sino que cambia a través de la historia. Por ejemplo, antes la imagen de la mujer, del género femenino era estar en la casa, cuidando de los hijos y haciendo las labores domésticas y ni pensar en estudiar. Ahora esta imagen del género ha cambiado, ya no se le considera que tenga que estar necesariamente en la casa, sino que puede estudiar, aprender y trabajar al igual que los hombres.
Ya descrito el ambiente que imperaba en esa época es importante hablar más a fondo sobre el movimiento feminista, pero en la literatura.
La teoría feminista abogaba por la identidad de las mujeres, reclamaba derechos para ellas y apoyaba las obras escritas por mujeres como fieles representaciones de la experiencia de las mujeres. En el feminismo francés la mujer se convirtió en una fuerza radical que subvierte o altera los conceptos, supuestos y estructuras del discurso patriarcal o masculino. Este feminismo tuvo una gran influencia sobre la crítica feminista literaria angloamericana y permitió leer el canon masculino como un síntoma, y no como una descripción. El feminismo transformó la educación literaria en Estados Unidos y en el Reino Unido.
Además, surgen dos tipos de críticas. La primera es la “crítica feminista” que critica los supuestos y los procedimientos masculinos. Y la otra es la “ginocrítica”, que es una forma de la crítica feminista que se ocupa de las escritoras y su representación de la experiencia de las mujeres.
También estudiaron el canon que era preferentemente masculino para así comprender cómo los hombres han utilizado la cultura para promover su dominación sobre la mujer.
Por eso las escritoras feministas intentan crear un contra canon de mujeres escritoras excluidas del tradicional canon masculino, ya que no se ha descrito lo que son o han sido las mujeres verdaderamente. En general los escritores masculinos han descrito a las mujeres en la literatura como dóciles, sumisas, con un papel de pacificación social y en el canon masculino a las mujeres fuertes se les asocia con mujeres locas, amenazantes para los hombres y la sociedad.

Así el feminismo literario consiste básicamente en incorporar la experiencia de la mujer, ya sea social, psicológica, espiritual y estética, en textos que pueden ser denuncias o ser poesía muy íntima (lírica intimista) para así cambiar o más bien destruir las convenciones lingüísticas, sintácticas y metafísicas de la escritura masculina. Entonces la escritura de género feminista surgió como una forma de criticar el discurso androcéntrico o falocéntrico. También hay que destacar los temas relacionados con el cuerpo femenino, temas que antes ni se pensaba en escribir ya que eran totalmente prohibidos. Ahora las mujeres cuentan su historia, independiente de la que habían contado los hombres. Y así surge una literatura erótica sin inhibiciones, en donde relataban todas sus pasiones, deseos, fantasías, lo subconsciente y lo sexual. Aquí la rebelión fue total ya que en este plano la mujer se sentía más oprimida.
El tipo de lenguaje que generalmente utilizan es el de bitextualidad ya que la mujer o escritora se apropia del discurso androcéntrico y lo subvierte o cambia. Es decir, utiliza una doble voz, dialoga con el falocentrismo y con el geocentrismo, utilizan códigos de la estructura masculina y otros propiamente del discurso feminista.
Con estas estrategias lingüísticas la mujer codifica o crea otro orden social en el cual ella puede satisfacer sus deseos. En algunos relatos utiliza la ironía para hacer un nuevo discurso o relato, transformar un relato estructurado patriarcalmente en uno feminista.
En general se intenta destruir y reconstruir las imágenes de la típica mujer que había creado la literatura masculina. Sin embargo, las escritoras en cierto sentido se identifican con estos tipos de mujeres, pero ellas alternan su significado en favor de ellas.
También en la literatura feminista se utilizan estrategias estilísticas y temáticas propias de la escritura de mujer. Generalmente el feminismo es una escritura dispersa, no homogénea que trata de la diferencia y que lucha contra el falo centrismo. También es importante destacar el desarrollo de nuevos temas que antes estaban prohibidos para las mujeres que eran temas relacionados con el cuerpo femenino. Así surge una literatura erótica sin inhibiciones, en donde relataban todas sus pasiones, deseos, fantasías, lo subconsciente y lo sexual. Aquí la rebelión fue total ya que en este plano la mujer se sentía más oprimida.
Como estrategias estilísticas utilizan el monólogo interior, el fluir de la conciencia, reflexiones que permiten adentrarse o profundizar en los sentimientos y en la vida interior. Otras estrategias estilísticas son la percepción reflexiva que consiste en que “un personaje se descubre a sí mismo o encuentra partes de sí mismo en actividades que no había planeado”. La otra estrategia estilística es la inversión en la cual las imágenes estereotipadas y literarias tradicionales de la mujer aparecen al revés, se invierten y ya no es la típica descripción que se ha hecho por años, sino que se utiliza el elemento cómico o irónico para revelar lo que verdaderamente son.

El feminismo en la literatura latinoamericana
La literatura feminista, como ya se dijo anteriormente, surgió debido al movimiento feminista que intentaba destruir esa imagen estereotipada falsa de la mujer. La escritora contemporánea rompe con el “status quo” y crea universos cercanos a ellas, pero sin negar su condición de mujer. Así surge un nuevo canon en la literatura: un canon en donde se refleja una realidad captada con ojos de mujer. Y de acuerdo a este movimiento se desarrolla el feminismo literario en Latinoamérica con una abundante publicación de textos. En parte también por la influencia de los medios de comunicación y por el proceso de globalización del siglo XX ya que estos permiten conectar los lugares que parecen más lejanos.
En este ambiente se desarrolla la literatura feminista en Latinoamérica. Este movimiento difiere en ciertos puntos con la literatura feminista de los países del tercer y primer mundo pero también coincide en otros. El canon literario latinoamericano coincide con los de los países de otros continentes en relación a la temática ya que todas integran temas prohibidos como la sexualidad de la mujer, la denuncia de la opresión masculina que por años han soportado muchas mujeres, la búsqueda de la identidad en un mundo que estaba dominado por hombres que las describían con identidades con las que no se identificaban y también todo el proceso de escribir para una mujer en la sociedad actual.
Pero difiere en cuanto a la problemática ya que en Latinoamérica se vivía una muy distinta a la de los países de Europa. Esa estaba relacionada con el colonialismo, las torturas políticas y la violación ecológica.
Las características propias de esta literatura feminista latinoamericana es que ésta era muy diversa y específica culturalmente ya que cada país que constituye Latinoamérica es diferente en cuanto a raza, historia y estructuras sociopolíticas. Era una literatura muy heterogénea y eso es lo que la hacía tan atrayente ya que eran diversas historias, diversas realidades, pero todas tan verdaderas, y que además se distingue de las mujeres europeas, ya que en general la mujer que se describe aquí es una mujer de tipo mestiza y por lo tanto con otras cualidades. Así se crean historias con personajes autóctonos y con características propias de la mujer latinoamericana y rechazan las críticas feministas europeas ya que éstas no comprenden la literatura criolla y mestiza.
Otro aspecto importante de la literatura feminista es la constante lucha por la vida. De aquí surge un nuevo género, el testimonio que se desarrolla a través de documentales.
También surgió otro tipo de escritura en Latinoamérica que se le denominó “novela de la censura” cuyas representantes fueron Luisa Valenzuela, Isabel Allende, Alina Diaconu, entre otras. Este tipo de novela es un discurso metafórico, simbólico y pone temas como la locura, amnesia, suicidio que antes eran vedados para las mujeres pero que ahora pueden describirlos sin censura.
Contrario con lo que se venía luchando, se desarrolló un tipo de novela culinario en donde revaloran el ámbito doméstico y lo relacionan con un tipo de discurso detallista, describiendo cada sensación olfativa y gustativa, cosas que no se había hecho antes. Sus exponentes principales fueron Laura Esquivel, Rosario Castellanos, entre otras.
Otro punto que es importante mencionar es el lenguaje cómico que utilizan las escritoras feministas latinoamericanas ya que ha sido el elemento más eficaz para luchar contra la literatura masculina. Las escritoras se han rebelado contra los cuentos de hadas, las novelas románticas y los han invertido como una forma de protesta.
También hay que destacar los temas relacionados con el cuerpo femenino, tema tajantemente prohibido. Sin embargo, en Latinoamérica esta literatura erótica se orienta más a los abusos sexuales que han sufrido muchas mujeres de ese lugar. Ahora la mujer latinoamericana, y en general todas las mujeres cuentan su historia, independiente de la que habían contado los hombres. Así también surgen otros géneros como autobiografías, memorias, diarios, cartas, conversaciones, ya que también es consciente de que representar su identidad, su verdadera identidad conlleva la invención de nuevas estrategias literarias. Entonces es evidente que las escritoras latinoamericanas han ingresado al canon y lo han transformado.
En definitiva hacia mediados del siglo XX  es cuando ocurre el auge de la literatura feminista en Latinoamérica y las escritoras de esta generación son las precursoras directas de una literatura que se puede calificar como auténticamente feminista.




El Psicoánalisis


La Psicocrítica

La Psicocrítica
Se puede definir como una tendencia crítica Freudiana que se caracteriza por partir de la obra y no del autor, pues no pretende en ningún momento descubrir patologías del escritor y observar su reflejo en la obra, ni rastrear los textos literarios en busca de éstas, sino explicar y comprender las obras literarias analizando elementos que se repiten de manera constante, casi obsesiva, en ocasiones, y que lograron pasar desapercibidos ante la mirada atenta de la crítica literaria anterior, e interpretando precisamente las razones que justifican y explican su aparición.
La psicocrítica, cuyo creador y máximo exponente es Charles Mauron, consiste en un análisis de la voz del autor en la obra, aunque Mauron estableció este método, esta corriente sigue estrictamente a Freud. Ya que la psicocrítica se fija en las metáforas obsesivas, imágenes que se repiten, que aparecen de repente en una obra y que el lector sólo podrá advertir si conoce al autor. Imágenes imperceptibles que impresionan al lector. A partir de esto decimos que la Psicocrítica es una forma de aplicar el psicoanális Freudiano a la literatura.
La psicocrítia es un método de análisis literario que fue establecido por el autor francés Charles Mauron en 1948. Según explica él mismo “la psicocrítica es un método de análisis literario que se propone descubrir y estudiar en los textos las relaciones que probablemente no han sido pensadas, ni siquiera queridas, de forma consciente por el autor”. Es algo parecido a estudiar el subconsciente de un autor a través de lo que ha escrito. Este método tiene la ventaja de que es un contacto concreto entre el psicoanálisis y el estudio literario, es psicoanalizar una obra literaria.
El método comienza por la exigencia de no estudiar la biografía del autor, para que no nos condicione lo que sepamos. Se basa en tres pasos:
  • La superposición aleatoria de textos, es decir coger textos al azar y compararlos. Es similar al método psicoanalítico de la asociación de ideas. Aquí se trata de una asociación libre de textos. Mauron empieza a observar en esto que hay grupos de imágenes que se repiten, aunque siempre de forma poco lógica.
  • Establecer las metáforas obsesivas. Son imágenes que aparecen una y otra vez sin un motivo claro y que en principio no son importantes para la acción (como la imagen que vimos en Henry James de una mujer quieta mirando). La metáfora obsesiva es parecida a las imágenes que aparecen repetidas en los sueños.
  • Establecer las llamadas figuras míticas, que se entienden como la repetición de situaciones que preocupan y obsesionan al autor. Se llaman así porque pertenecen al mito personal del autor, aunque también pertenecen a los mitos colectivos de la humanidad. Esas figuras míticas pueden ser, por ejemplo, en Henry James la imagen de una mujer desvalida que necesita pedir algo. Si Mauron hubiera analizado la Celestina, hubiera concluido que una de las figuras míticas de esta obra es que en diferentes momentos todos los personajes se caen (tal vez simbolizando la caída del mundo antiguo).
Según Freud tendemos a repetir en la vida situaciones para las que no encontramos solución, como por ejemplo alguien que ha sufrido malos tratos en la infancia y que en su matrimonio vuelve a sufrirlos. Una persona así también puede interpretar que cualquier orden de su jefe es un maltrato hacia ella. Esto tiene lugar para intentar resolver algo dañino en un momento determinado pero no para hacernos daño. Cada uno tiene su mito personal. Para Mauron también ocurre esto en literatura, también aparecen metáforas obsesivas, imágenes y figuras míticas, conflictos que se repiten. Son cosas que no pertenecen a la trama, que no son el sello del autor, para las que no hay una explicación lógica.
  • Establecer el mito personal, es decir, aquel conjunto de ideas y conflictos que se representan o la propia idea o imagen que el escritor tiene de sí mismo, de su persona, de su manera de estar en el mundo. Se trata de presentar los conflictos que hay detrás de su escritura.
  • Comparar el mito personal con la vida del autor. Este paso se hace para confirmar nuestra hipótesis de trabajo como conclusión. En Henry James nos ayudará saber que era homosexual, que tuvo problemas económicos, que su hermano trabajó en el mecanismo de la alucinación…
El objeto de la psicocrítica se queda en el terreno del psicoanálisis. Sin embargo Mauron fue más allá de la averiguación del subconsciente del autor e intentó psicoanalizar un género literario, el de la comedia. Su estudio se llama psicocrítica del género cómico, y para él elige textos de la comedia francesa de Molière. Aplicando este método concluye que el género cómico es en realidad el reverso del género trágico, en el sentido de que aquellos temas de las tragedias aparecen sistemáticamente caricaturizados en el género cómico. Para Mauron la risa en la comedia es un mecanismo de defensa para perderle el miedo a situaciones trágicas que nos dan pavor. Por ejemplo, caricaturizar el tema de la infidelidad o del adulterio en una comedia es una forma de intentar liberarnos del miedo a que nos sean infieles, o reírse de un anciano es un modo de intentar desprendernos de nuestro miedo a la vejez. Es el mito personal de la comedia.



¿Cuáles son los aportes del psicoanálisis al estudio de la obra literaria?

Freud formula la hipótesis de que el aparato psíquico funciona mediante una serie de sistemas relacionados entre sí, lo que lleva a considerar a la Psiquis como un “lugar” que proviene del griego “tópos”.
El padre del psicoanálisis como es considerado Freud distingue dos tópicas, las cuales considera son las que estructuran la personalidad de los individuos: la primera presenta tres sistemas:
El inconsciente: constituido por las pulsiones innatas, los deseos y los recuerdos reprimidos que intentan volver a la conciencia y a la acción.
• El preconsciente: Formado por contenidos que son accesibles para la conciencia, conocimientos y recuerdos no actualizados.
• El consciente: Se sitúa en la periferia del aparato psíquico , recibe las informaciones del mundo exterior y las del interior.
La segunda tópica fue elaborada por Freud para explicar las defensas inconscientes:
• El “yo”: representa los intereses de la persona y está cargado de libido narcisista.
• El “ello”: Es el polo pulsional de la personalidad : está conformado por pulsiones innatas que tienden a satisfacerse.
• El “super-yo”: es la instancia de la personalidad que interioriza en el niño la ley paterna y norma social de la comunidad, con sus exigencias y prohibiciones, sus funciones principales son la conciencia moral, la auto-observación y la formación de ideales.

Además, Freud presenta las etapas de la evolución psicogenética en el hombre:
·        La etapa oral: El placer sexual está unido a la excitación de la boca y la boca durante la alimentación.
·       
La etapa anal: La libido se orienta hacia la zona erógena anal.

·        La etapa fálica: La diferencia entre géneros la establece sobre la base de la presencia o ausencia del pene. Etapa que coincide con el complejo de Edipo.

PULSIÓN: O instinto, es la carga energética que mueve al organismo hacia un fin, pueden ser sexuales y de autoconservación.

NARCISISMO: Es el amor dirigido a la imagen de uno mismo.

FIJACIÓN: Consiste en que la libido se liga fuertemente a personas o imágenes, quedando organizada según la estructura característica de una de las etapas evolutivas.

REGRESIÓN: Vuelta atrás hasta modos de expresión o de comportamiento inferiores en la escala del desarrollo de la personalidad o también el repliegue narcisista sobre el yo que es condición previa e imprescindible para la creatividad.
• Funcionamiento de aparato psíquico.
• Principio de placer y principio de realidad.


LITERATURA Y PSICOLOGÍA
Hay distintos aspectos de la Literatura (en relación al mismo hecho literario, al lector y al autor) que pueden ser abordados con perspectiva psicológica, como el proceso de la creación artística o el estado anímico del autor la literatura con la psicología se ha abordado desde distintas perspectivas, pero hay que tener en cuenta que la psicología es una disciplina relativamente joven que empieza a considerarse como algo separado de la filosofía a partir de Friedrich Herbart (1776-1841). Fue con el Romanticismo, al vincular la expresión artística con la expresión del alma y con la emoción, cuando se estableció una analogía entre el mundo del arte y el mundo de la mente, estableciendo una relación definitiva entre el arte y la ciencia psicológica. Poco a poco se desarrollaron las primeras líneas psicológicas en el s. XX: el estructuralismo, el conductismo, la psicología cognitiva y el psicoanálisis de Freud y Jung, perspectivas de análisis que tratan de entender el hecho literario teniendo en cuenta la psicología.

CUESTIONES GENERALES:
1.        Aspectos psicológicos del estudio literario
Para R. Welleck y A. Warren (1949) hay cuatro aspectos fundamentales de las relaciones entre Psicología y Literatura: el proceso creador, los arquetipos psicológicos reflejados en los textos literarios, el escritor, y los efectos en los lectores. Años después en España, Carlos Castilla del Pino (1983) sigue la misma clasificación. Alude al universo literario desde la perspectiva psicoanalítica, como compuesto por creador, texto y lector, y en dicho universo la literatura se centra en aquello relacionado solo con el texto.

2.      El proceso creador
En el s. XVI, Juan Huarte de San Juan ya ilustró este problema. Para él, el proceso creativo es consecuencia de un elemento lúdico, onírico o fantasioso: si un niño al jugar se crea un universo propio, el poeta, al escribir, hace lo mismo. El poeta se ve trasladado a un recuerdo, generalmente de su infancia, que le provoca el deseo, y éste solo se ve satisfecho por la obra poética: el verdadero goce de la obra poética procede de la descarga de tensiones dadas en nuestra alma. La irrealidad es lo que tienen en común el mundo poético y el juego: tanto el poeta como el jugador crean un mundo de fantasía, y al dejar de jugar, el hombre mantiene ese recurso de irrealidad mediante la ensoñación o el sueño diurno.
Para Freud, la literatura se engloba en un orden de cosas al que también pertenecen los sueños, las fantasías e, incluso, los actos fallidos. La literatura permite ilustrar muchos de los supuestos del propio psicoanálisis, y un determinado método de lectura concebido, en principio, para interpretar los sueños es trasladado a la creación literaria. Para Freud, el artista expresa de manera intuitiva lo que el psicoanálisis trata de explicar de manera científica.

3.        La psicología del escritor
a) Freud.
Freud establece cómo estudiar una obra y relacionarla con la personalidad del artista a partir de un recuerdo de la infancia, y establece que la obra y la psicología de un autor pueden interrelacionarse para, a partir de una, explicar la otra. Freud distingue entre el principio de realidad y el principio del placer.
b) Charles Mauron (1899-1966)
El psicoanálisis se había diversificado ya en vida de Freud, pero a partir de su muerte en 1939 destacan las líneas desarrolladas por Jacques Lacan y Carl Gustav Jung. Una rama de estudio más centrada en el texto es la conocida como “psicocrítica”, cuyo máximo representante es Charles Mauron. Este poeta y crítico francés expone el método de la psicocrítica, fundamentado en la noción de mímesis, y según el cual la creación literaria está determinada por el medio social, la personalidad del creador y el lenguaje. Lo esencial para esta teoría es la obra literaria.
Mauron, en su obra fundamental de 1962 (Des métaphores obsédantes au mythe personnel) parte de una visión estructuralista que se propone no buscar significados ocultos, símbolos ni temas, sino redes textuales, relaciones y asociaciones de palabras. La unidad básica de significación psicocrítica es el sistema de relaciones entre las palabras o imágenes que aparecen cuando se superponen diversos textos. El análisis se desarrolla en cuatro fases:
1.        El inconsciente se expresa en la obra por una superposición de textos, metáforas y símbolos;  a través de comparaciones se descubren unas relaciones inconscientes que constituyen redes de asociación: las metáforas y los símbolos vehiculan una realidad interior.
2.        Mediante la Lectura, se analizan estas redes que aparecen de manera recurrente en las obras del autor, cómo se combinan las métaforas y los símbolos: hay una yuxtaposición de sus obras.
3.        Se reconocen unas redes metafóricas que ofrecen una luz simbólica sobre el mito personal. Éste puede definirse como “el fantasma más frecuente de un escritor” o, dicho de otro modo, la expresión figurada de su personalidad inconsciente a largo de sus obras. Es decir, se “refleja” la expresión imaginaria de la personalidad inconsciente del autor. Hay un tránsito de la textualidad a la dimensión inconsciente del autor.
4.        La vida del autor, su pasado biográfico, permiten verificar el mito personal.

4.      Efectos en el lector
a) Clásicos
Platón ya había tratado el poder subversivo que la poesía podía tener sobre los ciudadanos, y Aristóteles estableció el efecto catárquico como función de la literatura.
b)Freud                                                                                                                                                          
 El psicoanálisis freudiano estableció que la creación literaria implica un placer para el escritor, pero también para el lector que logre identificarse con la obra y proyectar sus propias necesidades de descarga pulsional. Freud analizó (El chiste y su relación con lo inconsciente, 1905) el vínculo entre la literatura y el placer a partir de los chistes, que están relacionados con el ingenio, el humor y lo cómico. El chiste debe materializarse a través del lenguaje, como la literatura, y en la base de su elaboración se encuentran los mecanismos  propios de la elaboración onírica, el desplazamiento y la condensación : al escribir una obra o al contar un chiste, el autor ahorra una considerable energía, un “gasto psíquico”. Las modificaciones que se hacen en la expresión (el lenguaje) o en el contenido son las que provocan el placer de la risa: formación de palabras, modificaciones en éstas, variaciones en el orden, dobles sentido, repeticiones.


lunes, 14 de noviembre de 2016

La Estilística

La Estilística
L. Sales define la Estilística como la ciencia que se ocupa del estudio de los medios y recursos que proporciona la lengua y su realización concreta en el habla, como modos socialmente significativos y socialmente interpretados, de acuerdo con su estilo particular. G. Martín Vivaldi considera que la Estilística es la ciencia del estilo, es decir, la investigación crítica y analítica de las principales cualidades que ha de reunir el buen estilo.

Antecedentes
El origen de la Estilística se remontan a la retórica, se establece en los comienzos del siglo XIX, pero no existía unanimidad por parte de los lingüistas en cuanto a las concepciones de su objeto de estudio y sus métodos, por ejemplo, el lingüista W. Meyer declaró en 1899 que la Estilística era el estudio de las lenguas como arte, otros la consideraron como una disciplina literaria, y otros como un complemento de los estudios lingüísticos que se ocupan de la sinonimia de los medios de expresión.

No fue hasta 1954 que P. Guiraud en La Stylistique admite la existencia de una Estilística lingüística. Este autor fundamenta que el objetivo de la misma es la forma de los enunciados lingüísticos, desde el punto de vista de la selección de los medios de expresión y de su uso opcional (la selección o elección de los medios de expresión entendida como el estilo que adopta un ser determinado a la hora de efectuar un enunciado). Para C. Bally los hechos de estilo están ligados al mundo del habla, lo variable en el uso de la lengua. Esta variación la concibe como elección dentro de posibilidades de una lengua, como posibilidad de innovación con finalidades afectivas y expresivas.

A partir de la segunda mitad del siglo XX la Lingüística se enriqueció, pues los lingüistas se centran en el estudio de la lengua como sistema. Surgen la Estilística, la Sociolingüística y la Pragmática, que orientan los estudios lingüísticos un poco más allá de la oración; utilizan la teoría del análisis textual, que se ocupa del mensaje que transmite el emisor al receptor.

Objeto de estudio
El objeto de estudio de la Estilística es el estilo, entendido por D. Alonso como lo peculiar, lo diferencial de un habla. Para J. Marouzeau es la actitud del sujeto hablante o escribiente ante el material que le ofrece la lengua, es el modelo de utilización de los medios de expresión lingüísticos para un fin concreto. Galperin introduce una concepción tripartita del objeto de estudio de la Estilística: los medios expresivos, los recursos estilísticos y los estilos funcionales. Los fenómenos objeto de estudio de la Estilística son descriptibles a partir de categorías y reglas del léxico y la gramática, que desde el punto de vista del texto implican la elección característica de unidades léxicas, sintácticas y semánticas. Por tanto, el estilo es una forma típica del uso de la lengua, un procedimiento del sistema lingüístico.

La Estilística centra su estudio en las disímiles formas de enunciados que se producen en el discurso, en la selección y elección que hace el emisor según la función de la comunicación, la finalidad u objetivo de esta, el contexto; es decir, de acuerdo con los factores estilísticos que intervienen en la comunicación. La Estilística pone de relieve las formas lingüísticas diferentes y las relaciones con el contexto en términos de postura, actitud, carácter y factores sociales. Se refiere a la «adecuación» de las posturas del emisor.

El estilo del enunciado es derivado de la selección o elección de los medios de expresión, determinado por la naturaleza, las intenciones o situaciones del sujeto hablante o escribiente. Pero esta selección o estilo está fijado por factores estilísticos, que ayudan a que el enunciado tenga una mayor validez.

Cualidades del buen estilo
·         Claridad: significa expresión al alcance de un individuo de cultura media. Esta cualidad exige pensamiento diáfano, conceptos “bien digeridos”, exposición limpia, es decir, con sintaxis correcta y vocabulario o léxico al alcance de la mayoría: ni preciosista ni excesivamente técnico. Esto significa que un estilo es claro cuando el pensamiento del que escribe penetra sin esfuerzo en la mente del lector. El secreto de la claridad no consiste solo en que las ideas sean claras, es preciso que la construcción de la frase responda al orden lógico-psicológico estudiado y que las palabras no sean rebuscadas.

·   Concisión: en virtud de esta cualidad solo se emplean aquellas palabras que sean absolutamente precisas para expresar lo que se desea. Conciso no quiere decir lacónico, sino denso. Estilo denso es aquel en que cada línea, cada palabra o cada frase están cargadas de sentido. Lo contrario es la vaguedad, imprecisión, el exceso de palabras, lo que vulgarmente se dice retórica. Albalat considera que lo que es preciso evitar es lo superfluo, la verborrea, la incorporación de ideas secundarias que no añaden nada a la idea matriz, sino que más bien la debilitan.

·    Sencillez: significa huir de lo enrevesado, de lo artificioso, de lo complicado. La sencillez, se ha dicho, es el sello de la verdad.

·    Naturalidad: consiste en decir naturalmente lo natural. Escribir naturalmente es procurar que las palabras y las frases sean las propias, las que el tema exige, es huir del rebuscamiento. Abalat sostiene que la naturalidad consiste en escribir con la palabra propia, simple y exacta

Reglas estilísticas
·         Primera: poner una cosa después de otra y no mirar a los lados. Hay que escribir directamente, es superfluo todo lo que dificulte la marcha del pensamiento escrito.

·         Segunda: No entretenerse. No amplificar, es propio de oradores el desenvolver con prolijidad un tema. Lo que en la oratoria es preciso, huelga en la escritura.

·       Tercera: si un sustantivo necesita de un adjetivo, no se le debe cargar con dos. El emparejamiento de adjetivos indica esterilidad de pensamiento. Y mucho más la acumulación inmoderada.

·         Cuarta: el mayor enemigo del estilo es la lentitud. Cuando el escritor es lento el lector se desespera.


"Entre todo este laberinto del estilo se levanta, a nuestro entender, el vocablo eliminación. Porque de la eliminación depende el tiempo propio de la prosa. Y un estilo es bueno o malo, según discurra la prosa con arreglo a un tiempo o a otro. Según sea más o menos lenta o más o menos rápida. Fluidez y rapidez: estas dos son las condiciones esenciales del estilo, por encima de las condiciones que preceptúan las aulas y las academias: pureza y propiedad”.
                                                                                                       Azorín